Chavez habla del Zorzal

En las últimas décadas, el fenómeno del cambio climático y su relación con los impactos reales y probables en el medio ambiente tomaron gran relevancia, tanto en la agenda política y mediática como en el conglomerado diverso de la opinión pública. La proliferación de innumerables agrupaciones ambientalistas, la inquietud demostrada por parte de científicos e investigadores, o la intranquilidad de gobiernos progresistas son manifestaciones contundentes de una preocupación que crece. Por otro lado, es imposible desvincular ese fenómeno de una lógica productiva capitalista basada, entre otras cosas, en la explotación de recursos naturales por parte de las grandes potencias.

En ese marco, el lunes 7 de diciembre de 2009 se inició en la ciudad danesa de Copenhague la XV Conferencia Internacional de la Organización de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, con la presencia de 15.000 personas y delegaciones de 192 países. El objetivo central fue la renovación del compromiso firmado inicialmente en 1997 (el llamado Protocolo de Kioto) sobre la reducción de emisión de gases, compromiso que carga con una marca insoslayable desde su nacimiento: la negativa de Estados Unidos y China, las dos mayores potencias mundiales, a firmar aquel acuerdo.

Ese contexto era propicio, por lo tanto, para que se hiciera escuchar la voz del presidente de la República Bolivariana de Venezuela: Hugo Chávez Frías. El primer discurso de Chávez, pronunciado el 16 de diciembre, sólo fue interrumpido un puñado de veces por la ovación de los asistentes ante el pedido de luchar contra la “dictadura imperial”, en favor de “los pueblos, la democracia y la igualdad en este planeta”. Por supuesto, la oportunidad fue aprovechada para hacer una referencia crítica al gobierno norteamericano de Obama y su auxilio financiero en plena crisis económica, en contraste con su aparente desparpajo con respecto a la cuestión climática: “Si el clima fuera un banco capitalista de los más grandes, ya lo habrían salvado los gobiernos ricos”.

La exhortación dio pie para que Chávez introdujera una referencia memorable a “este escritor francés, Hervé Kempf” y su libro Cómo los ricos destruyen el planeta. Expresó Chávez: “Los ricos están destruyendo el planeta. ¿Será que piensan irse para otro cuando destruyan éste? ¿Tendrán planes para irse a otro planeta? Hasta ahora no se ve ninguno en el horizonte de la galaxia. […] terminando el prólogo o el preámbulo (esta frase es muy importante) dice Kempf lo siguiente: ‘No podremos reducir el consumo material a nivel global si no hacemos que los poderosos bajen varios escalones, y si no combatimos la desigualdad. Es necesario que al principio ecologista tan útil a la hora de tomar conciencia, pensar globalmente y actuar localmente, le sumemos el principio que impone la situación: consumir menos y repartir mejor’. Creo que es un buen consejo que nos da Hervé Kempf”. Como vemos, la cumbre de Copenhague, uno de los encuentros más importantes a nivel mundial sobre cambio climático, tuvo presencia de Libros del Zorzal de manera protagónica.

Hervé Kempf es un reconocido periodista especializado en el medio ambiente. Trabajó en Courier International, La Recherche y actualmente en Le Monde. En el año 2008 Libros del Zorzal incluyó en su colección Mirada Atenta la edición de Cómo los ricos destruyen el planeta, con gran éxito en castellano, italiano, inglés y griego. De próxima aparición, y en clara sintonía con aquel, está prevista la publicación de un nuevo título: Para salvar el planeta, hay que salir del capitalismo.

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