Hay algo que sabemos con certeza. Estas historietas, con viñetas enormes (algunas ocupan una página entera, ¡y hasta dos!), fueron creadas por sus autores con el objetivo de que las leyera toda la familia, desde los más chicos de la casa, pasando por mamá, papá y tíos, hasta los abuelos y bisabuelos. Todos pueden disfrutar de las historietas de El lobo en calzoncillos y, por sobre todas las cosas, reflexionar y debatir acerca de ellas.
Porque los temas que trata su guionista Wilfrid Lupano en la obra —ya sea el miedo al otro y a lo desconocido, la solidaridad, el lugar del trabajo en nuestra sociedad, la moda y otros— conviven entre nosotros todos los días. Cada álbum nos deja una idea feroz revoloteando en la mente, que nos llena de preguntas y despierta nuestra curiosidad.
Mayana Itoïz dibuja las historias con dulzura y rigor al mismo tiempo, plasmando con su trazo suelto una narrativa gráfica fluida, llena de color, que atrae a los más pequeños y los invita a sumergirse en la lectura.
El lobo en calzoncillos, best seller en Francia, llega a toda América Latina gracias a Libros del Zorzal.
Wilfrid Lupano, nació en 1971 en Nantes y se estableció de joven en Pau, ciudad francesa donde ha vivido la mayor parte de su vida y en la que reside actualmente tras una larga temporada en Toulouse.
Licenciado en Literatura, amplió su formación estudiando Filosofía en la Sorbona. Desde muy pronto la historieta ocupó un lugar central en su trayectoria: analizaba guiones y técnicas narrativas y ejerció como master en partidas de rol, actividad que potenció su capacidad para imaginar mundos y articular tramas.
Inició su carrera como guionista junto a Roland Pignault y Fred Campoy. Entre sus títulos más reconocidos se encuentran Alim le tanneur, L'Homme qui n'aimait pas les armes à feu y Les Vieux Fourneaux. En el ámbito infantil y juvenil, su gran éxito sin dudas es El lobo en calzoncillos, junto a Mayana Itoïz.
Mayana Itoïz nació en 1978 en Bayona, Francia, y se formó en artes en Toulouse, antes de trabajar como profesora. Complementó su actividad docente ilustrando libros, papelería y material escolar para editoriales como Éditions P'tits Bérets, P'tit GLÉNAT, Milan, Dargaud, Talents hauts, Auzou y Seuil Jeunesse.
En 2016 realizó con Wilfrid Lupano el primer tomo de la serie El lobo en calzoncillos, una historia comprometida para niños, pero también pensada para compartir en familia.
Como cofundadora de la asociación The Ink Link, ha llevado a cabo misiones para la Organización Mundial de la Salud y participó en el álbum Faire face, dedicado a los cuidadores franceses durante la pandemia de COVID-19.
En 2022 publicó Léo en petits morceaux, un álbum inspirado en el destino truncado de su abuela, donde se destacan sus ilustraciones sutiles y el delicado tono narrativo.